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Vitíligo y emociones: ¿el estrés está ¨borrando¨ tu color?

Cómo el estrés crónico y las emociones reprimidas pueden influir en enfermedades autoinmunes como el vitíligo.

 

¡No te preocupes! No es un nuevo estilo de moda ni un efecto especial de una película de ciencia ficción.

Se trata del vitíligo, una condición cutánea que ha estado en el centro de atención, y no solo por su apariencia única, sino también por su fascinante ciencia.

Te contamos la historia de Fernando….

Fernando tenía 21 años cuando vio la primera mancha blanca en su piel. Era pequeña, apenas perceptible, justo en el dorso de su mano derecha. Al principio no le dio importancia, ´´bah, será temporal«`, pensó. Spoiler: no lo fué.

Con el tiempo, esas manchas empezaron a multiplicarse y a expandirse. Primero en sus dedos, luego en su cara y más tarde en su pecho y brazos. A medida que el color de su piel se iba desvaneciendo, también lo hacía su confianza.

El vitíligo no es solo un ´´asunto estético«. Para Fernando, fué como si se estuviera desdibujando. Su reflejo en el espejo dejó de ser un aliado y se convirtió en un recordatorio constante de que su piel estaba cambiando, sin su permiso.

Se escondió tras mangas largas y toneladas de protector solar, pero el enemigo real estaba dentro: estrés, ansiedad, esa vocecita cruel que te dice que todos están mirando. Pero, ¿puede el estrés realmente ´´borrar« el color de tu piel?

El vitíligo es una condición en la que el sistema inmunológico ataca y destruye los melanocitos, que son las células responsables de producir melanina, el pigmento que da color a la piel, el cabello y los ojos. Aunque la causa exacta de este ataque no se comprende completamente, se cree que hay una combinación de factores genéticos, ambientales y autoinmunitarios que contribuyen a esta respuesta del sistema inmune.

En algunas personas, el sistema inmunológico puede confundir a los melanocitos con células extrañas o dañinas y, como resultado, los ataca. Esto puede llevar a la pérdida de pigmento en ciertas áreas de la piel, lo que se manifiesta como manchas blancas. Es un proceso complejo y, aunque no hay una cura definitiva, hay tratamientos que pueden ayudar a manejar la condición y mejorar la apariencia de la piel.

El estrés provoca la liberación de cortisol, una hormona que, en exceso pone el sistema inmune patas arriba y puede afectar la respuesta inmune y aumentar la inflamación en el cuerpo. En personas predispuestas genéticamente, este desequilibrio puede contribuir a la aparición o progresión del vitíligo, aumentar la pérdida de visión, el riesgo cardiovascular y el síndrome metabólico.

El vitíligo no es solo una enfermedad de la piel, es un impacto directo en la identidad de quien lo padece. Fernando pasó de ser un joven seguro de sí mismo a evitar los espejos, las fotos y cualquier situación social en la que su piel pudiera llamar la atención. «Me sentía como si estuviera desapareciendo», confiesa.

Se refugió en ropa de manga larga y protector solar, pero el verdadero enemigo estaba dentro de él: el estrés, la ansiedad y la autoimagen deteriorada. Cada vez que atravesaba una situación difícil, notaba que nuevas manchas aparecían o que las existentes se expandían. Pero ¿podía realmente el estrés estar borrando su color?

Como muchos otros, Fernando intentó de todo:

. Cremas con corticoides: Al principio parecieron ayudar, pero dejaron de ser efectivas y tenían efectos secundarios.

Fototerapia (UVB): Algunas manchas pequeñas recuperaron algo de color, pero el proceso era lento y costoso.

• Sueros y tratamientos milagrosos: Probó remedios que prometían regeneración en semanas, pero fueron una pérdida de dinero.

• Maquillaje dermatológico: Ocultaba las manchas temporalmente, pero no resolvía el problema de fondo.

Después de varios intentos frustrados, Fernando cambió su enfoque. Dejó de buscar una «cura» milagrosa y empezó a enfocarse en algo más realista: comenzó a cuidar su piel y su salud de manera integral.

Si bien no existe una cura definitiva (ojalá), ciertos suplementos pueden ayudar a mejorar la salud de la piel y frenar la progresión de la enfermedad:

• Zinc: Contribuye a la regeneración celular y al equilibrio inmunológico.

. Vitamina D: Fundamental para la regulación inmunológica y la salud de la piel.

Cobre: Importante en la producción de melanina

• Vitamina B12 y ácido fólico: Estudios sugieren que su deficiencia puede estar relacionada con el vitíligo.

Ginkgo biloba: Se ha demostrado que su efecto antioxidante puede ayudar a ralentizar la progresión de la enfermedad.

• Probióticos: Mejoran la microbiota intestinal, clave en la regulación del sistema inmunológico.

Reducir la inflamación ayuda a regular la respuesta inmune.

Algunos alimentos clave incluyen:

  • Protección solar: SPF 50+ sí o sí (incluso en invierno).
  • Omega-3: Presente en pescados grasos, chía y lino, ayuda a modular la inflamación
  • Ricos en antioxidantes: Frutas y verduras de colores intensos como arándanos, zanahorias y espinacas.
  • Evitar alimentos procesados y azúcares refinados: Pueden aumentar la inflamación y empeorar la condición.
  • Cúrcuma: Potente antiinflamatorio natural, un clásico, tenemos un artículo en CurareVita de esta maravillosa planta.

Manejo del estrés y apoyo

 

 

 

Fernando descubrió que cuidar su mente era tan importante como cuidar su piel.

Algunas estrategias que le ayudaron fueron:

  • Meditación y mindfulness: Reducción del estrés y mejor regulación emocional.
  • PNL (Programación Neurolingüística): Reprogramación de creencias limitantes sobre su imagen corporal.
  • Ejercicio físico: Libera endorfinas y reduce la inflamación crónica.
  • Terapia psicológica: Aceptación y mejora de la autoestima

Hoy, Fernando sigue teniendo vitíligo. Sus manchas no han desaparecido, pero ya no lo definen. Aprendió a cuidar su piel, su alimentación y su mente.

Entendió que su piel no es un defecto, sinó parte de su historia. Y que, aunque el estrés pudo haber sido un desencadenante, la forma en que lo enfrentas está en TUS manos.

Si tienes vitíligo, recuerda que no estás solo. Con el enfoque correcto, puedes tomar el control de tu salud y vivir con confianza, sin importar el color de tu piel.

El-Vitiligo-Un-Vistazo-a-la-Piel-en-Mosaico
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