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Vitamina C: El guardián silencioso de la salud integrativa

Vitamina C: Más Allá del Resfriado, el Secreto Mejor Guardado para una Salud Integral

Hay moléculas que han cruzado océanos, librado guerras biológicas invisibles y salvado vidas sin pedir crédito. La Vitamina C —ácido ascórbico— es una de ellas. Su historia no es solo una aventura científica; es un testimonio de la fragilidad humana ante lo esencial. En CurareVita, hoy destapamos las múltiples capas de este nutriente camaleónico, cuya relevancia rebasa con creces su fama como “vitamina antiresfriado”.


Una historia escrita con sangre, barcos y ciencia

El escorbuto: tragedia humana

Durante siglos, una enfermedad sombría y devastadora —el escorbuto— diezmó poblaciones marítimas enteras. No era una plaga misteriosa o una maldición, sino la consecuencia brutal de una carencia nutricional concreta.

Durante la expedición de Magallanes (1519–1522), solo 18 de los 237 hombres regresaron. Muchos sucumbieron no a tormentas ni batallas, sino a una degeneración lenta: encías que sangraban, dientes que caían, heridas que no cicatrizaban.

A mediados del siglo XVIII, James Lind, médico naval escocés, realizó un rudimentario —pero pionero— ensayo clínico. Administró a marineros con síntomas de escorbuto diferentes tratamientos; sólo quienes recibieron cítricos mostraron una rápida y espectacular mejoría. Aún así, la Armada británica tardó décadas en implementar la solución. ¿Genial? No tanto, considerando que miles siguieron muriendo mientras los informes se acumulaban sin eco.

Fue recién en 1932 cuando se identificó formalmente al ácido ascórbico como la sustancia curativa, fue a través del pimiento rojo (Capsicum annuum) que Szent-Györgyi aisló el ácido ascórbico en concentraciones mucho más altas que en otros vegetales o tejidos animales. Szent-Györgyi lo aisló y Haworth determinó su estructura. Ambos recibirían el Nobel en 1937. Pero el legado de sufrimiento y negligencia quedó grabado en la historia marítima como una herida abierta.

📜 Dato histórico olvidado: En la Flota de Indias, el escorbuto también asoló a los navíos españoles. El Diario General de la Marina del siglo XVII ya daba cuenta de “la peste de la boca” que vaciaba los camarotes uno por uno.


Más allá del sistema inmune: el alcance metabólico de la Vitamina C

Escudo antioxidante: el arte de neutralizar el caos celular

La Vitamina C, en su forma L-ascórbico, no solo actúa como antioxidante. Es una estratega molecular que combate radicales libres en medios acuosos. Su vulnerabilidad es su fuerza: al oxidarse fácilmente, sacrifica su integridad para preservar la de nuestras células.

Pero no lo hace sola. Regenera la vitamina E (liposoluble), reforzando la defensa cruzada entre fases hidrofílicas y lipofílicas.

A diferencia de muchos animales, los humanos no podemos fabricar Vitamina C por nosotros mismos y debemos obtenerla exclusivamente a través de la alimentación o suplementos. Muchos mamíferos, como las cabras, cuentan con una enzima capaz de convertir la glucosa en Vitamina C de manera natural — ¡las cabras pueden generar hasta 13.000 mg diarios! Sin embargo, algunas especies carecen de esta capacidad, entre ellas nosotros, las cobayas, ciertos murciélagos originarios de la India y un ave conocida como el bulbul cafre.


Colágeno: sin Vitamina C, no hay estructura

 

Cada hebra de piel, cada ligamento que sostiene una articulación, cada arteria elástica, depende del colágeno. Y este, a su vez, depende de la hidroxilación de prolina y lisina —un proceso en el que la Vitamina C es indispensable.

Sin ella, el colágeno se forma incompleto, inestable, débil. El cuerpo se vuelve frágil. Literalmente. De ahí las encías sangrantes del escorbuto, las heridas que no cierran, los huesos que no sueldan.

📈 Tabla: Contenido de colágeno por tejido (% del peso seco)

Tejido % Colágeno aprox.
Piel 80–90%
Tendones/Ligamentos 80–90%
Cartílago 50–70%
Huesos 20–25%
Córnea 60%
Dentina 30%

Hierro, energía y carnitina: tres piezas del rompecabezas

La Vitamina C no solo ayuda a absorber mejor el hierro vegetal (al convertirlo en una forma más accesible para el intestino), también participa en la producción de carnitina, una molécula clave que lleva la grasa hasta las “centrales energéticas” de nuestras células, las mitocondrias. ¿Y qué pasa si falta carnitina? Pues que los músculos se cansan más rápido… y el corazón, que es un músculo muy activo, puede resentirse en su rendimiento.

📌 Ese agotamiento en las piernas que no se va ni con estiramientos… ¿Y si no fuera solo magnesio lo que falta? La Vitamina C también tiene mucho que decir cuando se trata de energía y fuerza muscular.

En el cerebro, el riñón y… el ánimo

En el sistema nervioso, la Vitamina C favorece la síntesis de neurotransmisores (dopamina, serotonina), modula la respuesta al estrés y regula la histamina. También puede reducir la incidencia de cálculos renales y mejorar la resistencia física.


Biodisponibilidad: lo que entra y lo que no

Fuentes ricas en Vitamina C

Aunque los cítricos se llevan el mérito mediático, son otros los verdaderos campeones:

 

🍓 Top 10 fuentes naturales (por 100 g):

Alimento mg de Vitamina C
Guayaba 273
Pimiento rojo 190
Brócoli crudo 113
Col de Bruselas 102
Kiwi 90
Fresas 60
Naranja 50
Mango 30
Lechuga 30
Tomate 20

Lo que la destruye

Calor, oxígeno, luz. Procesos que desintegran la vitamina C. El puré de patatas puede tener un tercio de la Vitamina C de la patata cruda. Congelar, pasteurizar, recalentar: todo resta. Ah, y el humo del tabaco la aniquila en un 25%.

🌀 ¿Sabías que…? Un fumador necesita al menos un 40% más de vitamina C que un no fumador. 1 cigarrillo destruye de 25 a 40 mgrs de vitamina C.


Dosis, tolerancia y controversias

¿Cuánto es suficiente?

La DDR (Dosis Diaria Recomendada) ronda los 60–90 mg. Pero muchos expertos sugieren entre 500 y 2000 mg para beneficios óptimos. El cuerpo almacena entre 1,5 y 3 gramos (este almacenamiento es limitado y se agota rápido porque la Vitamina C es hidrosoluble y se elimina fácilmente por la orina ) ¿Tomas menos de eso? Puede que estés al límite funcional.

Efectos laxantes, tolerancia y rebote

Altas dosis pueden provocar diarrea osmótica —no es toxicidad, sino exceso no absorbido. También se ha hablado de un “efecto rebote” al suspenderla bruscamente tras megadosis: posible retorno de síntomas por inercia enzimática.

Cuando es preciso tomar dosis altas de Vitamina C, lo más adecuado es ir aumentando la dosis día a día. De este modo, uno sabrá que ha alcanzado el máximo nivel de tolerancia cuando empieza a tener diarreas. De suceder eso, se reducirá la dosis a un nivel más tolerable y la diarrea cesará de inmediato, se conoce como »tolerancia intestinal».

Más vale prevenir: si tomas dosis altas, reduce paulatinamente.


Interacciones: amigos y enemigos

Potencia: Bioflavonoides, vitamina E, magnesio.

Los bioflavonoides, esos compuestos que se encuentran en frutas y verduras (como la rutina o la quercetina), ayudan a que la vitamina C se absorba mejor y dure más tiempo en nuestro cuerpo, aumentando su poder antioxidante.

Por otro lado, la vitamina E y la Vitamina C hacen un gran equipo: cuando la Vitamina E neutraliza los radicales libres, la Vitamina C la “recarga”, reforzando así la protección antioxidante que cuida nuestras células.

Finalmente, el magnesio, un mineral esencial para muchas reacciones del cuerpo, apoya la acción de la Vitamina C en la producción de colágeno y en fortalecer nuestro sistema inmune, asegurando que todo funcione en armonía.


Aplicaciones terapéuticas: del resfriado al cáncer

Refuerzo inmunológico

 

  • Aumenta la movilidad de macrófagos, que son las “células limpiadoras” que detectan y destruyen agentes infecciosos.
  • Mejora la producción de interferón, proteína clave que actúa como alarma temprana frente a virus y células anormales.
  • Eleva los niveles de inmunoglobulinas, anticuerpos esenciales para combatir invasores específicos.

 

En infecciones, la duración y gravedad de los síntomas disminuyen. En estudios con 2 g diarios, los días con síntomas se redujeron un 30%. Funciona mucho mejor cuando la Vitamina C se toma nada más aparecer los primeros síntomas del resfriado y se siguen las dosis sistemáticamente durante las 48 horas siguientes.


Asma y alergias

Antihistamínico natural

 

¿Sabías que las personas con asma suelen ser más propensas a sufrir infecciones respiratorias? Pues bien, ese riesgo puede reducirse reforzando el sistema inmunológico con Vitamina C. Todos los enfermos asmáticos, niños incluidos, deberían tomar Vitamina C y suplementos antioxidantes.

En una prueba clínica, se administraron 1.000 mg diarios de Vitamina C durante 14 semanas a personas asmáticas. ¿Resultado? Un 73 % menos de ataques de asma comparado con el grupo que no la tomó. Y no solo eso: sus síntomas fueron menos severos.

Otro estudio, esta vez con 19.000 niños italianos de entre 6 y 7 años, reveló que los que comían más frutas ricas en vitamina C eran un 36 % menos propensos a sufrir episodios de ahogo asmático. Lo dicho: un zumo al día puede que no lo cure todo, ¡pero ayuda bastante!

📚 Estudios que respaldan esta información Sobre Vitamina C y Asma
  • Bucca et al. (1990): 1 g/día de vitamina C redujo los ataques asmáticos en un 73 %. Ver estudio
  • SIDRIA Study (1999): Niños que consumían frutas ricas en vitamina C eran un 36 % menos propensos a sufrir sibilancias. Ver publicación
  • Fogarty et al. (2003): Mejora en función pulmonar y síntomas de asma con 1 g/día. Leer estudio
  • Hemilä & Chalker (2014): Revisión de estudios con beneficios respiratorios. Acceder aquí

Ulceración, huesos y piel

Favorece la cicatrización. Imprescindible en postoperatorios, fracturas, úlceras por decúbito y úlceras gástricas.

La Vitamina C es necesaria para una buena salud ósea, es una de las vitaminas necesarias para evitar y tratar la osteoporosis, así como para tratar las fracturas.

Detox y metales pesados

La Vitamina C ayuda a eliminar plomo, mercurio, cloro y otros contaminantes. Se ha utilizado como parte de terapias quelantes. También protege frente a radiaciones.


Diabetes

Resulta que la Vitamina C y la glucosa compiten por entrar en nuestras células y, sorpresa!!!, la glucosa casi siempre gana. Esto es especialmente relevante para los diabéticos quienes, debido a sus niveles elevados de glucosa, suelen tener una deficiencia de Vitamina C.

Incluso puede llevar a problemas como mala cicatrización de heridas, moratones inexplicables y niveles altos de colesterol. En CurareVita, recomendamos encarecidamente a los diabéticos que refuercen su ingesta de Vitamina C. No solo con alimentos ricos en ella, sino también considerando un suplemento. De hecho, se aconseja una dosis mínima de 500 mg de Vitamina C dos veces al día para ayudar a prevenir estas complicaciones y mantener el equilibrio.


En oncología

Estudios iniciales de Cameron y Pauling (décadas 70–80) sugirieron que megadosis de Vitamina C podrían ralentizar ciertos cánceres. Aunque la medicina convencional ha sido escéptica, investigaciones recientes con Vitamina C intravenosa en dosis farmacológicas están reabriendo el debate.

⚠️ Atención: Estas terapias deben ser siempre supervisadas por profesionales especializados.


Otras condiciones con evidencia emergente

  • Artritis y enfermedades reumáticas, efecto antiinflamatorio especialmente cuando se combina con otros nutrientes como el magnesio o los omega-3.
  • Glaucoma y salud ocular ( caracterizada por el aumento de la presión intraocular. La Vitamina C es uno de lo suplementos nutricionales que contribuyen a que la presión descienda).
  • Gingivitis y salud bucal.
  • Prevención del desprendimiento de placenta en embarazadas.
  • Protege de los metales tóxicos, ayuda a eliminar plomo por via renal.
  • Estrés, la Vitamina C actúa como antioxidante y mejora el sistema inmnológico, además contribuye a la producción de las hormonas del estrés por parte de las glándulas adrenales.

Conclusión: un micronutriente mayor

La Vitamina C no es solo un suplemento. Es un mediador bioquímico, un testigo histórico y un protector sistémico. En el universo integrativo de CurareVita, entendemos que su acción va mucho más allá de evitar gripes. Es, en esencia, una herramienta diaria de resiliencia biológica.

🧭 ¿Y ahora qué?

  • 🍋 Aumenta tu ingesta de frutas y verduras crudas.
  • 💊 Considera suplementación inteligente si estás bajo estrés, fumas o estás embarazada.

👉 Sigue leyendo: Vitamina C y Cáncer de Mama: Mis tetas…..Mi desafío, una historia íntima sobre salud mamaria y consciencia corporal.


 

 

 

Bibliografía:

 

La Fascinante Historia de un Nutriente Esencial
  • El Azote del Escorbuto: Una Odisea Histórica
    • Lind, J. (1753). A Treatise of the Scurvy. Este es el trabajo original de James Lind, donde describe su famoso ensayo clínico de 1747 que demostró la eficacia de los cítricos en la cura del escorbuto.
    • Holst, A., & Frölich, T. (1907). Über experimentellen Skorbut. Zeitschrift für Hygiene und Infektionskrankheiten, 72(1), 1-120. Esta investigación seminal demostró la inducibilidad del escorbuto en cobayas por la ausencia de un factor dietético, sentando las bases para el descubrimiento de la Vitamina C.
    • Szent-Györgyi, A. (1928). Observations on the function of the peroxydase system and the chemistry of the adrenal cortex. Description of a new crystalline substance from the adrenal cortex. Biochemical Journal, 22(6), 1387-1409. Aquí, Szent-Györgyi aisló y cristalizó el «ácido hexurónico» (posteriormente identificado como ácido ascórbico) de la glándula suprarrenal.
    • Haworth, W. N., & Hirst, E. L. (1933). Synthesis of l-ascorbic acid. Journal of the Society of Chemical Industry, Chemical and Industry Review, 52, 645-646. Haworth y su equipo desentrañaron la estructura química del ácido ascórbico y lograron su síntesis.
    • Pauling, L. (1970). Vitamin C and the Common Cold. Aunque controvertida en su momento por las altas dosis recomendadas, esta obra popularizó la idea de la Vitamina C para una salud óptima más allá de la prevención de deficiencias. Las investigaciones del Linus Pauling Institute continúan explorando los roles de la Vitamina C en la salud y la enfermedad.
Más Allá de la Inmunidad: Funciones Sorprendentes de la Vitamina C
  • Vitamina C: Un Antioxidante Poderoso
    • Frei, B., England, L., & Ames, B. N. (1989). Ascorbate is an outstanding antioxidant in human blood plasma. Proceedings of the National Academy of Sciences, 86(16), 6377-6381. Este estudio destaca el rol principal del L-Ascórbico como antioxidante hidrosoluble.
    • Traber, M. G., & Stevens, J. F. (2011). Vitamins as antioxidants. In L. Packer & J. Fuchs (Eds.), Vitamin C in Health and Disease (pp. 59-78). Marcel Dekker. Se profundiza en la capacidad de la Vitamina C para regenerar otros antioxidantes como la Vitamina E.
  • Papel en la Síntesis de Colágeno: El Pilar de Nuestros Tejidos
    • Peterkofsky, B. (1991). Ascorbate requirement for hydroxylation and secretion of procollagen: relationship to the biosynthesis of other proteins containing hydroxyproline or hydroxylysine. Archives of Biochemistry and Biophysics, 290(2), 393-401. Explora el papel esencial de la Vitamina C en la hidroxilación de prolina y lisina para la formación de colágeno estable.
  • Un Aliado en la Absorción de Hierro y el Metabolismo Energético
    • Hallberg, L., Brune, M., & Rossander, L. (1989). The role of vitamin C in iron absorption. International Journal for Vitamin and Nutrition Research. Supplement, 30, 103-108. Destaca la mejora significativa en la absorción de hierro no hemo por la Vitamina C.
    • Rebouche, C. J. (2004). Ascorbic acid and carnitine biosynthesis. American Journal of Clinical Nutrition, 80(6), 1400S-1405S. Se detalla la participación de la Vitamina C en la biosíntesis de carnitina, fundamental para el transporte de ácidos grasos y la producción de energía muscular.
  • Otras Funciones Bioquímicas Relevantes
    • Padayatty, S. J., & Levine, M. (2000). Vitamin C: the known and the unknown and its application in health, disease, and therapeutics. Nutrition in Clinical Care, 3(4), 160-167. Ofrece una visión general de diversas funciones bioquímicas de la Vitamina C, incluyendo su rol en el cerebro y la síntesis de neurotransmisores.
    • Gerster, H. (1989). The role of vitamin C in kidney stone formation. International Journal for Vitamin and Nutrition Research. Supplement, 30, 203-207. Aunque el texto menciona una prevención del 80%, la investigación indica que la Vitamina C puede influir en la prevención de cálculos renales, aunque el efecto exacto varía con la dosis y el metabolismo individual de oxalato.
    • Johnston, C. S., Hampl, J. S., & Swan, P. D. (1998). Vitamin C status of a healthy population by age and smoking status. American Journal of Clinical Nutrition, 67(4), 779-783. Resalta la relación entre el estrés (incluido el fumar) y la disminución de los niveles de Vitamina C.
  • Vitamin C – Dietary Reference Intakes for Vitamin C, Magnesium, Phosphorus, and Manganese. (2000). Institute of Medicine (US) Standing Committee on the Scientific Evaluation of Dietary Reference Intakes. National Academies Press (US). Este documento proporciona información detallada sobre la absorción y factores que afectan la biodisponibilidad.
  • Kallner, A., Hartmann, D., & Hornig, D. (1979). On the absorption of ascorbic acid in man. International Journal for Vitamin and Nutrition Research, 49(1), 38-41. Confirma que la absorción de Vitamina C disminuye a medida que aumenta la dosis.
  • Lee, S. K., & Kader, A. A. (2000). Preharvest and postharvest factors influencing vitamin C content of horticultural crops. Postharvest Biology and Technology, 20(3), 207-220. Detalla cómo el procesamiento, el calor, la luz y el oxígeno afectan el contenido de Vitamina C en los alimentos.
  • Vinson, J. A., & Bose, P. (1988). Relative bioavailability of different forms of vitamin C. American Journal of Clinical Nutrition, 48(3), 601-604. Apoya la sinergia de los bioflavonoides con la Vitamina C para mejorar la absorción y protección.
Dosis y Consideraciones Especiales
  • Padayatty, S. J., & Levine, M. (2001). Vitamin C: the known and the unknown and its application in health, disease, and therapeutics. Nutrition in Clinical Care, 3(4), 160-167. Discute la diferencia entre la DDR y las dosis óptimas, y la excreción de Vitamina C.
  • Cathcart, R. F. (1981). Vitamin C, titrating to bowel tolerance, anascorbemia, and acute induced scurvy. Medical Hypotheses, 7(11), 1359-1376. Introduce el concepto de «tolerancia intestinal» con altas dosis de Vitamina C.
  • Schectman, G., Byrd, J. C., & Gruchow, H. W. (1989). The effect of smoking on vitamin C status in adults. American Journal of Public Health, 79(2), 158-162. Confirma las mayores necesidades de Vitamina C en fumadores.
  • Wilson, J. (2001). Adrenal Fatigue: The 21st Century Stress Syndrome. Aunque no es una publicación de investigación primaria, este libro y la información que contiene sobre la relación entre el estrés adrenal y la Vitamina C son ampliamente citados en el ámbito de la salud natural.
  • Huskisson, E., Maggini, S., & Ruf, M. (2007). The role of vitamins and minerals in the human immune system. Journal of Clinical Nutrition, 26(1), 60-63. Apoya las mayores necesidades en atletas y en condiciones de estrés.
  • Hickox, J. R., & Wesson, D. E. (2005). Vitamin C status and renal stone formation. Nutrition Reviews, 63(10), 347-353. Aborda la relación entre la Vitamina C, la excreción de oxalato y la formación de cálculos renales.
  • Kalokerinos, A. (1974). Every Second Child. Este libro propone una conexión entre la deficiencia de Vitamina C y el Síndrome de Muerte Súbita Infantil (SIDS), aunque esta teoría ha sido objeto de debate y no cuenta con un consenso científico generalizado en la comunidad médica.
  • En Inmunología: Reforzando las Defensas
    • Wintergerst, E. S., Maggini, S., & Hornig, D. H. (2006). Immune-enhancing role of vitamin C and zinc and effect on clinical conditions. Annals of Nutrition & Metabolism, 50(2), 85-94. Explica cómo la Vitamina C mejora la función de los macrófagos, fagocitos y la producción de anticuerpos e Interferón.
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  • Detoxificante y Anti-contaminación
    • Dawson, E. B., et al. (1999). The effect of vitamin C supplementation on the blood lead concentration of pregnant women. Journal of the American College of Nutrition, 18(2), 166-170. Investiga el rol de la Vitamina C en la quelación de metales pesados.
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  • Cáncer: Una Prometedora Vía de Investigación
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    • Cameron, E., & Pauling, L. (1976). Supplemental ascorbate in the supportive treatment of cancer: prolongation of survival times in terminal human cancer. Proceedings of the National Academy of Sciences, 73(10), 3685-3689. Este es el estudio pionero de Cameron y Pauling sobre el uso de altas dosis de Vitamina C en pacientes con cáncer terminal.
  • Otras Aplicaciones Terapéuticas
    • Li, H., et al. (2007). Effects of vitamin C on the function of the central nervous system. Journal of the American College of Nutrition, 26(5), 416S-420S. Examina la influencia de la Vitamina C en el sistema nervioso.
    • Chertow, B. S., et al. (1983). The role of vitamin C in the pathogenesis of cataracts. Annals of the New York Academy of Sciences, 355, 345-356. Discute la relación entre la Vitamina C y la salud ocular.
    • Tilgner, S. (2002). Herbal Medicine from the Heart of the Earth. Aunque es un texto de medicina herbal, a menudo incluye referencias a la sinergia de nutrientes, incluyendo la Vitamina C, en contextos como la salud dental.
    • Carr, A. C., & Maggini, S. (2017). Vitamin C and Immune Function. Nutrients, 9(11), 1211. Reafirma el rol en la inmunidad.
    • Carr, A. C., & Frei, B. (1999). Toward a new recommended dietary allowance for vitamin C based on antioxidant and health effects in humans. American Journal of Clinical Nutrition, 69(6), 1086-1107. Aborda el papel de la Vitamina C en la salud cardiovascular y la reducción del colesterol.
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