Ejercicio de PNL y magia simbólica para transformar la ausencia en presencia
Perder a alguien importante es una de las experiencias más profundas y transformadoras que podemos atravesar como seres humanos. A veces la vida nos permite despedirnos, sostener su mano y susurrar palabras de amor. Otras veces, la distancia, el tiempo o las circunstancias nos impiden estar presentes en ese último momento. Sin embargo, la necesidad de cerrar ese ciclo y rendir homenaje sigue viva en el corazón.
Este ritual simbólico es una invitación a cerrar ese ciclo con amor, honrando lo vivido y permitiéndote soltar la tristeza, para que la paz ocupe su lugar.
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🌱 Ritual: Plantar un Recuerdo Vivo en el Alma
🌟 ¿Para qué sirve este ejercicio?
Este ejercicio de Programación Neurolingüística (PNL) te ayudará a procesar la pena, tanto si tuviste la oportunidad de despedirte como si no. Es un acto íntimo y sagrado que te permite agradecer lo compartido y liberar el peso de la ausencia, recordando que honrar no significa retener, sino permitirte seguir adelante en paz.
Plantar simbólicamente un recuerdo es un gesto para cerrar tu propio círculo de despedida. Este ritual no busca que vivas aferrada a la memoria ni que sientas la obligación de recordar cada día, sino que encuentres serenidad y sigas caminando con gratitud y libertad.
🌸 Preparación del espacio:
- Busca un lugar tranquilo donde no seas interrumpid@: puede ser tu habitación, un rincón de naturaleza o el balcón de tu casa.
- Lleva contigo:
- Dos pequeñas semillas, piedrecitas o elementos naturales (como hojas, flores secas o frutos).
- Una maceta con tierra o una caja con arena/ tierra si no tienes jardín.
- Una vela de té blanca o verde.
- Un papel o trozo de tela y un bolígrafo.
Enciende la vela. Respira profundo tres veces, llenando tus pulmones de aire y permitiendo que la calma se extienda por tu cuerpo
🌳 Paso a paso del ritual:
✨ Paso 1: El Viaje Interior

Cierra los ojos. Lleva la mente al recuerdo de esos seres amados que ya no están aquí.
Visualiza sus rostros, su voz, su risa, su aroma. Imagina un lugar tranquilo donde sientas que descansa su esencia: una montaña, un jardín, un mar…
Imagina que caminan hacia ti: sonrientes, llenos de ternura. Siente la paz que emana y transmite de su presencia.
✨ Paso 2: Las Piedras del Recuerdo
Toma la primera piedra o semilla. Siente su peso, su forma, su energía en tu mano. Piensa en uno de esos seres queridos.
Susurra su nombre… y dile, con todo el amor de tu corazón:
«Gracias por lo vivido, por lo compartido. Hoy planto tu recuerdo en mi alma, no para retenerte, sino para que florezcas eternamente en mí. Te honro, te libero y permito que sigas creciendo en el jardín de mi memoria.»

Si es necesario, repite con la segunda piedra o semilla, dedicándola a otro ser amado. Siente cómo tu corazón se aligera.
✨ Paso 3: La Siembra de Vida

Coloca ambas piedras en la tierra de la maceta, como símbolo de lo que fue y seguirá vivo en forma de gratitud, no de apego.
Siembra sobre ellas una semilla o planta mientras dices:
«Esta planta nace aquí, pero sus raíces viajan más allá del tiempo y la distancia. El amor sigue presente y la vida me invita a vivir, ser feliz y honrar con paz. »
Cubre con tierra.
Riega con unas gotas de agua.
✨ Paso 4: El Amuleto del Amor Eterno (opcional)
Escribe en un papel o tela un mensaje breve:
«Gracias. Te libero. Vivo en paz con tu recuerdo»
Guarda esta tela o papel si lo deseas: en tu mesilla, en un cajón especial, en tu bolso, como recordatorio de que has cerrado este ciclo, sin necesidad de retomarlo cada día.
✨ Paso 5: Cierre con Luz
Visualiza cómo la planta que acabas de sembrar crece libremente, iluminada por la luz del sol. Dite a ti misma:
«Así como esta planta crecerá en libertad, yo también crezco y avanzo. El amor no muere, pero la vida me invita a vivir, a ser feliz y a honrar desde la paz.»
Cuando lo sientas, apaga la vela con gratitud. Este acto simbólico ha cerrado el ciclo de despedida y liberación: ahora puedes caminar en libertad, sin culpa, sabiendo que el amor verdadero no exige recordar cada día, sino vivir con alegría y serenidad.

🌿 Después del ritual:
Cuida este pequeño “altar vivo” si lo deseas, pero no como obligación: solo si te nace. Recuerda que tu misión no es quedarte anclada al pasado, sino vivir plenamente el presente con gratitud: el amor conecta corazones más allá de cualquier distancia.
💚 Final
Este ritual es tuyo.
Repite solo si lo necesitas, nunca por obligación.
Permite que la vida siga su curso, porque en cada paso que das con amor, ellos viven en ti de forma natural, sin esfuerzo, sin culpa.
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